"Siento que hace rato ya no me ama, pero tampoco quiere cortar conmigo"
Calcula que el tipo no la deja porque con ella orekopaite comida, ropa limpia, y una vida organizada 24/7
Fue más bien como una vela que se va apagando despacito. Al principio pensé que era una mala racha, después le eché la culpa al trabajo, al estrés y a los problemas de plata, pero los meses pasaron y nada volvió a ser como antes.
Antes él llegaba a casa y lo primero que hacía era buscarme para darme un beso. Aunque yo estuviera despeinada, cocinando o con el piyama puesto, me abrazaba por detrás y me hacía reír. Ahora entra mirando el suelo, dice hola y enseguida prende la televisión.
Hay noches enteras en las que estamos sentados en el mismo sofá, cada uno mirando su celular, sin cruzar más de dos palabras. A veces me dan ganas de preguntarle si todavía le gusto, pero me da miedo escuchar una respuesta que no quiero.
Hace unas semanas fue mi cumpleaños. No esperaba un regalo caro ni una serenata. Con una cartita escrita a mano o una flor de la calle ya me conformaba. Pero llegó con una torta comprada a último momento y me dijo: "Feliz cumpleaños" a secas.
Mientras todos me abrazaban y sacaban fotos, yo miraba su cara buscando aunque sea una chispa de emoción, pero parecía estar cumpliendo un trámite. Esa noche me encerré en el baño a llorar para que nadie se diera cuenta.
Lo más raro es que tampoco habla de separarnos. Seguimos haciendo las compras juntos, pagamos las cuentas entre los dos, vamos a los encuentros familiares y hasta salimos algunos domingos a almorzar con mis suegros.
Desde afuera cualquiera diría que somos una pareja feliz. Incluso mis amigas me dicen: "Qué suerte tenés, nunca se pelean". Y yo pienso que, a veces, ni pelear ya es buena señal. Es como si los dos estuviéramos actuando una obra de teatro para que nadie note que el amor ya no está.
Más de una vez intenté hablar con él, le pregunté si le pasaba algo, si estaba cansado de mí o si había otra persona. Siempre responde igual: "Estás imaginando cosas". O cambia de tema preguntándome si pagué la ANDE o si hay pan para el desayuno.
Es su manera de chulear la conversación que me deja todavía más confundida.
Yo empecé a pensar que sigue conmigo por comodidad. Acá tiene la comida hecha, la ropa limpia, alguien que lo espera cuando llega del trabajo y una vida organizada.
Pienso que capaz le da miedo quedarse solo y empezar de cero a los 38 años. También puede ser que no quiera lastimarme y por eso prefiera dejar que todo siga igual, aunque por dentro ya no sienta lo mismo. Pero mientras él evita tomar una decisión, soy yo la que vive con el corazón en pausa.
Lo peor es que me descubrí haciendo cosas para ver si reaccionaba. Un sábado me fui a la peluquería, me corté el pelo bastante más corto y llegué toda ilusionada pensando que iba a decir algo.
Pasó dos días sin darse cuenta y cuando finalmente lo notó, me dijo: "¿Te cortaste?".
Ni siquiera levantó la vista del celular. Ese día sentí un vacío enorme. No por el pelo, sino porque entendí que ya no estaba mirando a la mujer que tenía al lado.
Doctora, yo todavía lo quiero y no me avergüenza decirlo. Pero ya no sé si estoy luchando por una relación o simplemente por un recuerdo de lo que alguna vez fuimos.
¿Es posible que una persona deje de amar y, aun así, siga con su pareja solo por costumbre?
NATALIA, 34 AÑOS, DE LUQUE
LA RESPUESTA: LA INCERTIDUMBRE DUELE MUCHO MÁS QUE UNA VERDAD
NADIE MERECE VIVIR
MENDIGANDO CARIÑO
EN UNA RELACIÓN
Es mejor hablar con tu pareja antes de sacar conclusiones apuradas. Lo que hoy son dudas, solo una conversación a “calzón quitado” puede aclararlas. Aunque dé miedo, siempre es mejor saber la verdad.
Muchas veces una persona sigue en una relación no porque siga enamorada, sino por costumbre, por miedo a quedarse sola o porque le resulta más fácil dejar todo como está. Eso pasa más de lo que se cree.
Pensá en vos. Vivir sintiéndote invisible, esperando una demostración de cariño que nunca llega, desgasta mucho y termina golpeando la autoestima. Tampoco podés vivir adivinando lo que él siente. Capaz ya no te ama, capaz está pasando por otro momento o capaz ni él mismo sabe qué le pasa.
Más que preguntarte por qué él sigue, preguntate cuánto tiempo más querés conformarte con una relación que ya no te hace sentir querida. Esa respuesta también es importante.
El amor no debería sostenerse por costumbre ni por pena. Si una relación dejó de hacer bien, a veces el acto de amor más grande es animarse a cerrar una etapa para que ambos puedan seguir adelante.

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